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Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, vemos personas bronceadas y esas imágenes sugerentes y atractivas nos hacen olvidar el lado menos agradable del sol: las quemaduras. Son las personas que las sufren las que tienen más riesgo de desarrollar en un futuro cáncer de piel. El sol debe tomarse con todas las precauciones: es decir, utilizar los fotoprotectores indicados para cada tipo de piel y sobretodo reducir los tiempos de exposición.

Nuestra piel y el sol:
El sol es fuente de vida; nos proporciona color, calor y alegría. Es imprescindible para fabricar la Vitamina D, esencial para prevenir el raquitismo (falta de crecimiento del hueso) en los niños y la osteoporosis (desgaste del hueso o huesos "transparentes") en los ancianos. Se usa como antidepresivo en personas que tienen tendencia a esa enfermedad. La sobreexposición es el principal causante de cáncer cutáneo, así como determinante del envejecimiento de la piel (fotoenvejecimiento). Por tanto, deberíamos exponernos al sol de forma prudente y evitar el enrojecimiento de nuestra piel (eritema solar).

La piel clara, las quemaduras solares en la infancia, los antecedentes de cáncer de piel en nuestra familia, el sol en exceso y sin protección adecuada, tener muchos lunares, todo ello son los principales factores de riesgo del cáncer de piel.

Una buena protección solar es básica para disminuir la tasa de cáncer de piel que ha aumentado en los últimos años espectacularmente en nuestro país. La precaución la deben tener los niños y los ancianos, ya que su piel es más vulnerable; igual sucede con las personas rubias, pelirrojas o de ojos claros que tienen una pigmentación muy baja y son más propensos a las quemaduras que los morenos con ojos oscuros.

Los dermatólogos aconsejamos que el fotoprotector se aplique por lo menos media hora antes de tomar el sol, con la piel seca y de forma generosa. Después, repetir cada 1- 11/2 h. Es conveniente utilizar gafas de sol y gorros, incluso camisetas cuando se trata de niños pequeños o pieles muy delicadas, evitar el sol entre las 12:00 y las 16:00 hs, y en los tiempos de exposición, preferiblemente antes de las 12:00 hs y después de las 16:00 hs, combinar el sol y la sombra.
Existen diferentes tipos de piel
y cada una de ellas tolera mejor y peor los rayos del sol. De ahí que se haya elaborado una guía práctica en base a como responde nuestra piel al tomar el sol; son los llamados fototipos:

Fototipo 1: corresponde a aquellas personas de piel muy clara, con pecas o albinos. Les cuesta muchísimo broncearse o nunca se broncean y se queman con facilidad tras períodos relativamente cortos de tiempo.

Fototipo 2: pieles claras, ojos azules o claros y pelo rubio o pelirrojo. Tampoco consiguen broncearse o muy poco y se queman con facilidad.

Fototipo 3: define a las pieles blancas, con ojos verdes-castaños y el pelo castaño. Suelen broncearse con mayor facilidad que en los casos anteriores y de forma gradual, aunque suelen explicar que han tenido quemaduras en el pasado.

Fototipo 4: corresponde a la piel mediterránea, morenos con pelo negro. Estas pieles se broncean siempre y en cambio, sólo ocasionalmente se queman.

Fototipo 5: es una piel bastante morena (árabe-gitano), que se broncean muy rápido y muy improbable que presente quemaduras.

Fototipo 6: estaríamos ante pieles negras, donde nunca hay quemaduras.

Las personas de piel clara tienen más riesgo de sufrir cáncer de piel por la falta de pigmentación de la piel. Sin embargo, distintos estudios clínicos has demostrado que basta un fotoprotector 15 durante los primeros 18 años de vida para prevenir muchísimo el riesgo de cáncer cutáneo.

Cada año se diagnostican en todo el mundo dos millones de cánceres de piel y entre ellos unos 100.000 melanomas malignos (los más agresivos).
En qué forma nos afecta el sol:
Existen una seria de factores como la altitud, el clima o la superficie que influyen en la exposición solar. En el caso de la altitud, lo que sucede es que la intensidad de los rayos solares es mayor cuanto más altos sobre el nivel del mar nos hallemos; así, por encima de los 1500 m en la montaña, los rayos del sol son más intensos que en la playa.

También varía la intensidad según la oblicuidad, es decir, el ángulo de incidencia sobre la superficie terrestre. Por eso los expertos recomiendan no tomar el sol en las horas centrales del día ya que es cuando más perpendicularmente incide el sol. Lo podemos comprobar observando nuestra sombra: cuanto más pequeña es, mayor incidencia de los rayos solares y mayor peligro de sufrir quemaduras si no lo prevenimos adecuadamente; al contrario, cuando la sombra es más larga que nosotros (por la mañana y por la tarde) menor peligro que nos dañe.

Conviene tener en cuenta cómo está el tiempo cuando vamos a tomar el sol. Las nubes y la humedad absorben parte de las radiaciones, pero no nos protegen completamente. Obviamente, tampoco es la misma la radiación en diciembre que en los meses de verano.

Y tampoco se puede olvidar la superficie sobre la que nos encontramos, ya que influye en la reflexión de los rayos solares. El mecanismo de funcionamiento de esa reflexión es la siguiente: los rayos del sol inciden en el suelo y una parte de ellos rebotan hacia nosotros. Las superficies blancas-claras (nieve, arena) reflejan la mayor parte de la radiación. Las oscuras (césped, hierba o asfalto) absorben mucha radiación.
Escogiendo el factor de protección solar:
Una vez se tiene claro el tipo de piel y en qué condiciones nos vamos a exponer, es cuestión de seleccionar el protector más adecuado a estas circunstancias. Siempre que se pueda, conviene consultar con el dermatólogo: él puede visualizar todas las variables que pueden influir en el desarrollo de quemaduras y cáncer de piel.

Todos los fotoprotectores indican un número de factor de protección solar que relaciona el tiempo que se puede estar protegido del sol sin riesgo de quemaduras, y a la vez llegar a conseguir el bronceado que se obtendría si no se hubiese usado ninguna protección .De forma orientativa: si una persona puede exponerse al sol 10 minutos sin enrojecerse la piel, el factor de protección 15 indica que puede estar bajo el sol sin quemarse un máximo de 150 minutos (15 x 10), pero atención, no todas las partes de nuestra piel responden igual, la cara es mucho mas sensible que las piernas, lo cual quiere decir que con un protector 15 podremos estar 150 minutos sin quemarnos las piernas, pero a lo mejor solamente nos va a proteger la cara 30 minutos.

Después de regresar de la playa o de la piscina y haber tomado 2-3 horas de sol, es conveniente hidratar generosamente la piel. No aportan ninguna ventaja especial los llamados "after sun".
Cómo aplicarse bien el protector solar
Aunque cada vez la población española es más consciente de la necesidad de protección cuando se va a tomar el sol, desde la Academia Española de Dermatología y Venereología se ha editado una forma correcta de aplicarlo:

Consejos para una correcta protección solar *:
  • Limitar el tiempo al sol, sin importar la hora o la estación del año. Tener especial cuidado en zonas a grandes alturas y en latitudes tropicales, donde las radiaciones son más frecuentes. Permanecer en la sombra siempre que sea posible.
  • No hacer sombra sino buscar la sombra. Si la sombra que proyecta es más pequeña que usted, tiene más probabilidades de quemarse. Los rayos solares son más frecuentes y la posibilidad de desarrollar una quemadura solar es mayor entre las 12 horas y las 4 de la tarde.
  • Aplicar un protector solar de amplio espectro con un Factor de Protección Solar (FPS) al menos de 15 cuando se esté expuesto al sol (actividades al aire libre). Aplique la pantalla solar 20 o 30 minutos antes de salir al aire libre, para que tenga tiempo de absorberla. Controlar que las zonas que se olvidan fácilmente estén cubiertas: orejas, labios, alrededor de los ojos, cuello, la zona calva de la cabeza, pies y manos.
  • Volver a aplicar el protector solar cada dos horas cuando se encuentre en un espacio exterior, incluso en días nublados. Es más fácil quemarse en un día caluroso porque el calor aumenta los efectos de los rayos UV, pero se puede uno quemar también en días cubiertos. Si algo del producto se ha eliminado mientras sudaba o se secaba con la toalla, volver a aplicar el producto.
  • Llevar ropa protectora como pantalones largos y camisas con manga larga. Cuanto más espeso sea el tejido y más oscuro el color, mayor protección. Además, el agua hace que los tejidos se vuelvan translúcidos.
  • Llevar un sombrero y gafas de sol en el exterior. El sombrero debe ser de ala ancha para proteger áreas expuestas como el cuello, las orejas, la calva y la cara. Las gafas de sol deben tener protección UV.
  • Evitar las superficies reflectoras, que pueden llegar a reflejar hasta el 85% de los rayos solares, y alcanzarlo incluso en la sombra, provocando quemaduras y lesiones en la piel descubierta.
  • Evitar la exposición al sol en los recién nacidos.
  • Proteger a los niños. Minimizar su exposición al sol y aplicar protector solar a los niños de 6 meses o más. Es conveniente enseñar normas de seguridad solar a temprana edad y dar ejemplo a los hijos.
  • El efecto perjudicial del sol es acumulativo, por ello es importante evitar las quemaduras solares durante la infancia.
  • Cuidado con los medicamentos que pueden inducir fotosensibilidad. Consultar a su médico o farmacéutico siempre que un medicamento en particular parezca que pueda producir estas reacciones extremas a la luz del sol, caracterizadas por sarpullidos, enrojecimiento y/o inflamación.

(* Extraído de los consejos de la Academia Española de Dermatología y Venerología y de la Academia Americana de Dermatología.)
¿Qué época del año es menos perjudicial el sol?
Recomendamos cualquier mes del año, excepto los de verano.
Si tomo el sol en abril u octubre, ¿tengo que ponerme protección solar?
La protección solar es necesaria siempre. La única diferencia respecto al verano es que el tiempo de permanencia en la aplicación del fotoprotector es más grande.
Si alguno de mis padres ha tenido cáncer de piel, ¿es seguro que yo lo tendré?
Los antecedentes familiares tienen mucha importancia, especialmente si se ha "heredado" la piel del que ha padecido cáncer. En cualquier caso, si la persona es muy prudente con el sol, difícilmente tendrá un cáncer de piel.
¿A partir de qué edad es necesario hacer revisiones de pecas (nevus)?
Recomendamos hacerlas, sobre todo, a partir de los 12 años, y entonces cada año, cuando el niño o el adulto tiene un número superior a la docena.
¿Qué se ha de mirar en un fotoprotector para saber si me irá bien?
Hay que fijarse en el IPS (Índice de Protección Solar) que suele ir de 8 hasta 90, pero es importante fijarse si el índice es igual para los Rayos UVB que para los Rayos UVA ya que hay fotoprotectores, por ejemplo 30 para UVB pero 8 para UVA: es seguro que no nos quemaremos con el sol, pero con índice de UVA bajo nos saldrán manchas oscuras en la cara.
¿Cuando nos bañamos, estamos más protegidos del sol?
Solamente si estamos sumergidos medio metro bajo el agua. Como normalmente estamos en la superficie, el sol se refleja en la superficie y su efecto es aún más fuerte.
¿Se puede preparar la piel para tomar el sol?
Algunas personas pueden beneficiarse de realizar 7-10 sesiones de Rayos UVA, justo antes de las vacaciones.
Pero la condición es que sean fototipos a partir de 3 (es decir castaños, no los rubios-piel blanca) y siempre y cuando las pecas que tengan no puedan ser peligrosas (el dermatólogo debe orientarte)
¿Hay alimentos que nos pueden ayudar a tener muestra piel más protegida del sol?
Si. El más sencillo para tomar es la zanahoria. El único inconveniente es que para tener una adecuada protección deberías tomar (en zumo) el equivalente a 1 Kg de zanahoria cruda cada día. Tu piel no sufrirá pero te costará ir al lavabo cada día.
Me he descuidado (o me he dormido) y me he quemado. ¿Qué puedo hacer?
Hay dos cosas para hacer:
Una, comprar Aloe Vera, lo más puro posible y aplicarlo muchas veces al día. Dos, tomar aspirina o ibuprofeno, 2-3 dosis cada 24 horas (cuidado con tu estómago)
Verdadero/Falso
a) Me he quemado una vez este año, por tanto tengo la piel "curtida" y no
necesito ponerme protector ya que no me quemaré:
Falso- según tu tipo de piel, si no aplicas protector te puedes quemar 10 veces.


b) Las cremas con fotoprotector no dejan que te pongas moreno.
Falso- Lo que hacen es permitir que el bronceado aparezca más lentamente.


c) El sol va bien para el acné.
Verdadero- Pero hay que usar fotoprotectores "oil free".


d) Si comienzo a tomar el sol en marzo y poco a poco, no necesito fotoprotector para tomar el sol en verano.
Falso- Porque si se toma el sol desde marzo también hay que usar crema fotoprotectora cada vez que se tome el sol.