El calzado tiene la misión de proteger el pie contra las irregularidades del terreno, golpes, suciedad, humedad y frío. Durante la etapa de crecimiento y en la adolescencia, el calzado tiene una importancia especial ya que se acostumbra a realizar una actividad física muy activa, se corre, se salta, se juega y además se trata de un pie que está en desarrollo. El calzado puede influir en el crecimiento natural (fisiológico) del pie por lo que es importante elegirlo correctamente según el uso que se quiera realizar.