La experimentación y correr riesgos son parte básica del desarrollo adolescente.
Los adolescentes necesitáis conocer qué es lo que os gusta de verdad en base a vuestras propias experiencias. Por otro lado, vuestros padres no siempre entienden estas necesidades, ya que consideran que en la vida hay cosas demasiado arriesgadas como para experimentar con ellas. Aunque os encontréis con estas dificultades, con el diálogo encontraréis siempre la solución.