Busca entre nuestro contenido

La experimentación y correr riesgos son parte básica del desarrollo adolescente.
Los adolescentes necesitáis conocer qué es lo que os gusta de verdad en base a vuestras propias experiencias. Por otro lado, vuestros padres no siempre entienden estas necesidades, ya que consideran que en la vida hay cosas demasiado arriesgadas como para experimentar con ellas. Aunque os encontréis con estas dificultades, con el diálogo encontraréis siempre la solución.

¿Qué les podéis plantear a vuestros padres?
  • Que recuerden que correr riesgos forma parte del desarrollo del adolescente.
  • Asegúrate que tanto tú como tus padres estáis bien informados, no habléis por hablar, o simplemente por discutir o querer imponer vuestro criterio.
  • Respetad los modelos de pactos que tenéis en marcha. Cumplid siempre con vuestras palabras, no os interesa que existan excusas que justifiquen el "no" familiar.
  • Discutid con ellos los posibles riesgos de vuestras decisiones. Procurad llegar a un acuerdo sobre lo que queréis experimentar, pensad también qué podéis hacer para ayudar a que un posible riesgo deje de serlo.
  • Negociad y ceded si es necesario. Por ejemplo, quizás tendréis que renunciar a la moto si vuestros padres ceden ante otros temas.
  • Pedidles confianza, vuestra "palabra" lo merece. Ahora bien, tendréis que cumplirla.
  • Recordad que vuestro objetivo es madurar hacia la autonomía, con la que podréis conducir vuestra vida a partir de vuestros propios criterios, con vuestras ideas e ilusiones y con vuestras necesidades, aunque aprendiendo también a descubrir vuestros errores.

Avanzar siempre supone riesgos, pero lo importante es que sean vuestros, los riesgos, los logros y las satisfacciones, no los de vuestros padres o amigos. Con ello, descubriréis vuestros propios límites.

En relación a ello, no es adecuado que los padres sean demasiado permisivos (que os dejen hacer de todo), ni que sean demasiado autoritarios (que impongan límites rígidos sin dar explicaciones).
¿Por qué son útiles los límites?
  • Para que os apoyen, ya que os ayudan a conocer lo que es aceptable y con ello os sentís más seguros de vosotros mismos.
  • Para invocarlos, pensando en ellos, cuando sentís la necesidad de protegeros.
  • Así, por ejemplo, se pueden invocar para evitar la presión de los amigos. Es más fácil decir: "Si no me voy ahora, me quedaré sin dinero o no podré salir el sábado", que admitir que uno está asustado o no le parece bien hacer lo que proponen los demás. Este tipo de excusa parece más aceptable por parte de los amigos, y os ayuda en estos primeros momentos, en los que os resulta difícil expresar qué creéis que no está bien.
  • Para oponeros a ellos. No olvidéis que los límites reales son vuestros.
¿En qué ponen límites los padres? Generalmente, en lo que más les preocupa. Por ejemplo: ¿con quién ...
Seguro que si pensáis en ello, cada uno de vosotros conoce sus propios límites. ¿Por qué no lo dejáis claro con vuestra familia? "Hablando se entiende la gente" es una frase totalmente creíble en estas situaciones, en las que ello reduce tanto la preocupación de vuestros padres como vuestros riesgos.

Es más fácil de lo que parece evitar los problemas en estas situaciones. Los padres no siempre deben imponer reglas, no nos engañemos, es mejor que pongan límites razonables que rígidos, ya que estos últimos fácilmente conducen a la mentira.

Supongamos que vuestros padres os quieren poner un límite que no pueden controlar, como por ejemplo: "No debes ir...a casa de Ana...a la discoteca...a un pub" Si decidís ir, pese a los deseos de vuestros padres, es probable que acabéis mintiendo, diciendo que vais a otro lugar que les parece bien. Incluso vuestra mentira la podéis excusar pensando que la decís para evitarles preocupaciones. Ahora bien, lo mejor es exponer nuestras razones, tratando de llegar a un acuerdo aceptable. Es mejor decirles "Voy a ir a X. Ya sé que no quieres que vaya. Tus razones son... No estoy de acuerdo por... Si te ha de preocupar menos, lo que haré será... (y te comprometes con un acuerdo, tal como....llamar por teléfono...irme a cierta hora de la noche...ir con otro amigo que conocen... etc.)". De esta forma no hará falta mentir, vuestra familia sabrá dónde estáis, y vosotros podréis hacer también lo que queréis, con lo que habréis encontrado un límite común, manteniendo abierta una buena comunicación con vuestra familia.

¿Necesitáis realmente una vida sin límites? ¿O quizás... lo importante es que descubráis cuáles son vuestros límites?