Se considera hipermenorrea o menorragia cuando las pérdidas sanguíneas son superiores a las normales y en ocasiones se asocia a una variación significativa del patrón menstrual habitual de la paciente. Aunque existen variaciones individuales, suelen considerarse anormales las menstruaciones que persisten más de 7 días, las que suceden con intervalos inferiores a 21 días, cuando la pérdida es intermenstrual y aquéllas en las que la pérdida de sangre supere los 80 ml, sin que necesariamente dure muchos días.