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La orina es el producto final del metabolismo de las proteínas y tiene forma líquida. Se compone de productos residuales y se produce tras la filtración de la sangre por los riñones. Durante este proceso, todas las sustancias necesarias para el funcionamiento del organismo vuelven al torrente sanguíneo, mientras que el exceso pasa a la orina y se expulsa a través de la uretra.

La orina se compone de:

  • Agua, que supone aproximadamente el 96% de su contenido;
  • Productos metabólicos nitrógenos, como urea, amoníaco y ácido úrico: 2,5%;
  • Sales minerales, como cloruros, fosfatos y carbonatos - 1,5%;
  • Pequeñas cantidades de sustancias que afectan al olor y color de la orina, incluyendo pigmentos biliares.

Una persona sana suele orinar entre 600 y 2.500 ml aproximadamente seis veces al día. El color de la orina está determinado por el aporte de diversos componentes, como el urobilinógeno o la bilirrubina.

No te preocupes por la orina amarilla o amarilla clara, ya que es normal. Los especialistas de laboratorio, por ejemplo, suelen denominarla de color pajizo.

Es posible que observes pequeñas diferencias de intensidad, pero éstas no indican ninguna anomalía en el funcionamiento del organismo. Éstas pueden producirse por los siguientes motivos:

  • hidratación adecuada: la orina muy pálida (casi blanca) es signo de una ingesta excesiva de agua, mientras que la orina muy amarilla puede sugerir la necesidad de beber más líquidos.
  • un exceso de determinadas sustancias en el organismo: si tu orina es amarilla clara, por lo general es consecuencia de una gran ingesta de vitaminas del grupo B, incluida la B12, pero esto no perjudica tu salud.

El color de la orina es un indicador de tu salud que deberías controlar constantemente. Cualquier cambio en el color de la orina puede indicar que está pasando algo preocupante y quizá sea necesario consultarlo con un médico. Aunque no siempre es así y lo explicaremos enseguida.

Qué significa el color de la orina